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photo credit: Alexandra Moss via photopin cc |
La verdad es que siempre que veía una receta en la que se puede ver la palabra frittata y después veía la imagen de la receta me preguntaba: "¿Y qué diferencia tiene esto con una tortilla?". La verdad es que tras hacer algunas averiguaciones me he dado cuenta de que hay diferencias reales, aunque el resultado pueda ser muy parecido al que conocemos como tortillas.
La principal diferencia entre una frittata y una tortilla tiene más que ver con el modo de preparación que con los ingredientes, ya que estos últimos en realidad son prácticamente los mismos. En lugar de cuajar los huevos dándole la vuelta en la sartén para que se haga por los dos lados, la frittata se empieza cuajando en una sartén el huevo al que añadimos el resto de los ingredientes previamente salteados. Cuando veamos que la parte de debajo está hecha pasamos la sartén al horno en función de gratinado, dejando que se cocine por arriba unos minutos y dejando reposar. El resultado es similar al de una quiché pero con la consistencia de una tortilla tradicional, con el sabor clásico de los ingredientes que hemos incorporado pero con el toque diferente que le da el gratinado del horno y los condimentos que hemos añadido.
¿Y tú qué prefieres, una tortilla o una frittata?
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